Aprovechando los días de no hacer nada de agosto, he releído por ¿5ª? vez el libro El laberinto de la felicidad, y, esta vez, me ha llamado la atención el capítulo 6… porque me recuerda lo que dice Elisabeth Kübler-Ross en “La rueda de la vida”: “Lo que los demás piensen de ti, no es tu problema, es el suyo”.
Por eso os ofrezco algunas líneas en esta reflexión.
Detalle de la portada del libro
Detalle de la portada del libro

“En seguida recordó, Ariadna, lo que al llegar había dicho su compañero de cama: “Quien no sueña está muerto en vida” y lo anotó en su libreta esmeralda.
Ariadna salió de la posada, (La posada Sin Sueños) cruzó la calle y vio un local abierto, era El café del Laberinto.
La entrada del café estaba precedida por tres escalones de mármol que en aquel momento una mujer rechoncha frotaba vigorosamente para sacarles brillo.
-. Buenos días,- la saludó Ariadna, que no se atrevía a pisar aquellos escalones tan relucientes.
-. ¿Es que los hay que no sean buenos? –respondió sonriente la limpiadora- Esto decía siempre un profesor que estuvo años en el Laberinto.
-. ¿Y qué fue de él?
-. No lo sé porque no ha vuelto a pasar por aquí. Tal vez encontró el centro del Laberinto.
-. O fue devorado por el minotauro- añadió Ariadna entre dudosa y asustada.
-. Nadie lo sabe. Por cierto mi nombre es Nirvana. Dicen que soy la más sabia de esta calle, porque limpio las conciencias.
-. Ariadna se sorprendió al oír esto, ya que la mujer aparentemente sólo limpiaba los tres escalones. Como si le hubiera leído el pensamiento, Nirvana le dijo entonces:
-. ¿Ves estos tres escalones? Son los mismos que tiene cada persona en su cabeza y hay que limpiarlos.
El primero es la opinión que tenemos de los demás, que solo sirve para crear prejuicios.
El segundo es la opinión que creemos que los demás tienen de nosotros, que genera miedos.
El tercero es la opinión que tenemos de nosotros mismos, que hace que nos miremos el ombligo e inventemos problemas.
Conviene limpiar de vez en cuando las opiniones de estos tres escalones para lograr una vida auténtica y feliz- afirmó mientras, con excelente ánimo, se afanaba en sacarles brillo.

Tras esta breve conversación, Ariadna se atrevió a subir los escalones y entró en el café…
… Ariadna siguió buscando la salida del Laberinto”

Portada del Libro
Portada del Libro

 

Ahí os lo dejo para que reflexionéis y saquéis consecuencias para vuestra vida. No olvidéis que es vuestra y será lo que vosotros queráis ser.

Paterna, 27 de septiembre de 2018
Hno. Félix Benedico

Artículos relacionados

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.