La enseñanza está basada en la participación directa del alumno, que es el auténtico protagonista de su formación.

Durante esta etapa, los jóvenes disponen de nuestra cercanía, comprometida y seria, ya que tratamos de orientarles en su proyecto de vida así como en la continuación de sus estudios, por la vía universitaria o por la vía de los ciclos formativos de grado superior.

La formación humana se enriquece con actividades complementarias: convivencias, salidas culturales, excursiones y la posibilidad de participar en grupos de voluntariado, grupos de fe, acción misionera, etc.