Reflexión de agosto de 2018
Reflexión de agosto de 2018

Julio está pasando con bochornoso calor, el patio del cole está solitario. No se ven ni pájaros. La soledad invade toda la casa. ¡¡Silencio!!…¡Nada, todo silencio!…
Y tú, Abbá, ¿dónde estás? No te veo, no te oigo, Tu Hijo nos dijo que siempre estaría a nuestro lado… que Él era el pobre, el niño, la niña, los necesitados… ¡Que Él era el solo!
Ahora no hay niños en el patio, en mi casa, estoy solo…

Estoy sentado en la terraza 3ª, a la sombra, el viento corre alegre, suave brisa, divertida brisa… ¿No era Elías el que te descubrió en la suave brisa que pasó por la entrada de la cueva?
¿Eras tú en el monótono silencio de esta tarde? ¿El que me hacías vivir?

Eras Tú, Abbá, ¿quien me hacía pensar en los niños y niñas que comulgarán el año que viene? ¿Y en la catequista de mi grupo? ¡También tiene genio como yo!
¿Eras Tú, el que me recordaba que la “Gente pequeña” estaba en la India? Y tú me decías:
-. “Mi niño, mi cascarrabias, mi gruñón, tienes que rezar, lo tuyo ahora es rezar, rezar por todos, recordarme que los tengo que bendecir…”
-. Ahora mi misión es rezar, rezar, rezar siempre. Aquí, en el frescor de la tarde al amparo de la suave brisa: ¡rezar!
-. Abbá: Tengo que recordarte todas las personas que quiero y me quieren Mis amigos. ¿Y mis enemigos, Abbá? ¿Qué hago?
-. No te olvides de los que piensas que son tus enemigos Recuerda lo que os decía mi Hijo: “Rezad por los que os persiguen y calumnian”…
-. Pero, Abbá, estoy tan sólo…
-. Yo estoy a tu lado… y ¿ese libro que estás leyendo? ¿Qué dice?
-. “Está probado que cada ser viene acompañado por seres espirituales desde su nacimiento hasta su muerte. Cada hombre tiene tales guías; lo creáis o no, y el que seáis judío, católico o no tengáis religión no tiene ninguna importancia. Pues este amor es incondicional y es por eso que cada hombre recibe el regalo de un guía.”

“Mis niños pequeños los llaman “compañeros de juego” y desde muy temprano hablan con ellos y son perfectamente conscientes de su presencia. Luego van al colegio y sus padres les dicen: “Ahora ya eres mayor, ya vas al colegio. No hay que jugar más a esas chiquilladas “: Y se olvida uno de que se tiene “compañeros de juegos” hasta que se llega al lecho de muerte…”
(“La muerte un amanecer”. Elisabeth Kübler-Ross. Págs. 34 y 35)

-. ¿Y te parece poco? Mi guía siempre está contigo y te guía, protege, cuida
-. Gracias, Padre. Voy a intentar ser feliz en medio de la “soledad” acompañada. Gracias y sigue bendiciendo a mis hermanos los hombres.
Padre nuestro que estás en los cielos. . .

Paterna julio de 2018
Hno. Félix Benedico

Artículos relacionados

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.