Aprovechando la festividad del 1º de Mayo, desde Projecte Obert hemos realizado una excursión a Olocau. La propuesta para los más valientes ha sido llegar a la Cova del Cavall desde la Font del Frare por la vertiente más pronunciada, ahí coincidimos los que subíamos más tranquilamente por las curvas de nivel.

Entramos en la Cova del Cavall para asombrarnos y disfrutar juntos de esa maravilla y sentirnos sobrecogidos frente a la sima que se abre a nuestros pies. Es impresionante saber-como bien nos contó el Hno Juanan – que esta cueva históricamente se usaba como culto al caballo desde la cultura íbera y, tanto musulmanes como cristianos rindieron este culto.

A la salida de la Cova del Cavall, otra vez el grupo se divide entre los más preparados y fuertes que siguen hasta el Castell del Real de Vilaragut (Castell d’Olocau) donde han avistado desde las peñas y acantilados la hermosa panorámica del Camp del Túria, allí han comido y reparado fuerzas, para luego seguir sendero de regreso. El resto hemos bajado a comer a la Font del frare, refrescándonos en su fuente, jugando a la pelota y con Mona -la perra de Berta- como protagonista y centro de atención.

Tras la comida hemos subido a la Cova del Cego, que tiene ese nombre por un personaje olocauino que se quedó ciego a los seis años, y recorría todos estos sitios y solía usar la cueva muchas veces para dormir allí.

Bajando al pueblo a por un heladito, pasamos junto a L’Arquet que es un acueducto de origen romano que recogía el agua del Barranc del Carraixet.

Nuestras chicas y chicos se han mostrado como unos estupendos senderistas y, aunque estamos agotados al final de la jornada, nuestros rostros reflejan la satisfacción y la paz que da el pasar el día en la naturaleza, caminando y compartiendo.

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